Bienvenid@s a NeuroMamá

Jamás me imagine que me convertiría en una, jamás. Ni siquiera en mis peores pesadillas me imaginé que me vería a mi misma convertida en una mamá así. Lo cierto es que, con el dolor de mi corazón (de mi alma y mi billetera también) me he convertido en una mamá un poco paranoica, obsesiva, quisquillosa, maniática y sobre todo muy, pero muy neurótica, una total Neuro-Mamá. Yo, que tanto me burlaba de esas mamás que veía corriendo desesperadas cuando sus hijos se tropezaban y se golpeaban levemente, o que llaman al pediatra al primer estornudo, o que de pronto se olvidan de sus trabajos, sus amigas y HASTA DE SUS ESPOSOS por andar atrás de sus hijos. 

Lo cierto es, que me convertí en una madre neurótica, en una neuro-madre de esas. No sé cómo, ni cuándo. No sé si fue un proceso largo o lento, la verdad es que ya no lo recuerdo. Lo cierto es, que cuando caí en cuenta de lo que me había sucedido, era ya muy tarde… Me convertí en una mamá neurótica, obsesionada con el bienestar de sus hijos. Me preocupo si duermen mucho, si duermen poco, si toman mucha leche, si toman poca; si comen mucho, si están inapetentes; si hacen mucha pufi, si hacen poca. Cuento las onzas de agua, de leche y de comida que ingieren a diario, además arreglo personalmente sus ropas, les cambio pañales o acompaño al baño porque quiero ver (con mis propios ojos) como esta su pufi, los reviso siempre a ver si encuentro algún moretón, mancha o roncha que no haya estado ahí antes… en fin. Ahora que lo escribo me doy cuenta porque termino tan cansada, y eso que tengo ayuda profesional diaria.

Sé que suena un poco ¿cómo decirlo sin ofender? Raro, pero lo cierto es que soy una persona normal. Soy divertida (así me dicen los que me conocen), alegre, conversadora. Terminé el colegio y la universidad sin mayores contratiempos, es mas hasta hice una maestría. Si me ven por la calle, juro que no llamaría su atención, no se darían cuenta que soy una neuro-mamá, una mamá que vive obsesionada con sus hijo y cada día encuentra un motivo más por el que preocuparse. 

Finalmente, este blog surge como una necesidad personal de compartir mis dudas, inquietudes y traumas con otras mamás, papás, tíos, tías, primos, herman@s, cualquier persona que pueda sentirse identificada o quizá incluso asustada por estos comentarios y quiera reírse un rato, compartir una experiencia, hacer una pregunta o simplemente darme más motivos para preocuparme y neurotizarme por el bienestar de mi hijo. Espero que disfruten al leerlo tanto como yo disfruto al escribirlo.

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