lunes, 4 de diciembre de 2017

Esta Navidad: La regla de los 4 regalos para niños

Nunca he tenido que restringir el número de regalos para mis hijos en Navidad. Nunca he tenido que sermonear sobre los tipos de regalos que Papa Noel puede o no traer a los niños, y menos aún he tenido que aplicar una regla. Sin embargo, esta Navidad lo tengo que hacer. No sé qué les ha pasado a mis hijos; solían pedir 2 o 3 cosas sencillas y sumamente apropiadas para su edad pero, esta Navidad están deschavados con la pedidera de regalos y no es solo que han pedido grandes cantidades de regalos si no también, lo que han pedido…  
La regla de los 4 regalos para niños

Para que se den una idea, el mayor ha pedido: un dron (sí, un dron) con cámara de foto, un muñeco de colección de Terminator, un Nintendo Switch o un PS4 (tú decide cuál mami), videojuegos (para sus futuras consolas) y una bicicleta. La segunda, le ha pedido a Papa Noel un IPhone y una bicicleta y la 3era, no se ha querido quedar atrás, y ha pedido entre otras cosas 3 conejitos de verdad (porque quiere que su casa sea como un zoológico) y un IPad para ver Netflix sin que sus hermanos la molesten. ¿O sea?... Se emocionaron mal. 

Por eso este año aplicaré la famosa regla de los 4 regalos por Navidad. Porque quiero que aprendan el valor de las cosas, porque quiero que aprecien lo que tienen y no quiero que crezcan sintiéndose unos “todo me lo merezco”. Y, además porque siendo realistas ¿a cuántos regalos realmente les pueden hacer caso? Según los especialistas el número mágico es 4. Con sólo 4 regalos cubrimos todas las expectativas emocionales, educacionales y de diversión de nuestros hijos. Un número mayor que este puede resultar contraproducente pues el recibir tantos regalos además de sobre estimular a los niños les genera una suerte de “empacho” de regalos, ya que no los pueden “digerir” y poco a poco, ante tanto juguete, pierden la ilusión y llega la apatía.

Pero, vamos Neuro que en Navidad recibir 4 regalos es demasiado poco. Entre tíos, abuelos, primos, Papa Noel y los padres se llevan mínimo media docena. Además, es lindo ver a nuestros niños felices abriendo un regalo tras otro. Pero, es precisamente ese el problema en la actualidad, según los últimos estudios, el 80% de los niños recibe diez veces más regalos de los que necesita. Entonces, reciben muchos juguetes y regalos a los que ni miran, ni valoran y no les aportan. ¿Cuál es la solución a esto? ¿Limitar el número de regalos?

Pues sí. hay que limitar el número de regalos, y en mi opinión, la regla de los 4 regalos por Navidad es muy útil y súper sencilla. Consiste en seleccionar sólo cuatro cosas, basándose siempre en estos cuatro principios:
  • Algo que sirva para usar y/o ponerse (ropa, zapatos, accesorios…)
  • Algo para estimular la lectura y/o el amor por los libros (puede ser un Kindle, un e-book reader, unos comics).
  • Algo que realmente deseen. Esta es importante, porque queremos satisfacer sus necesidades emocionales.
  • Algo que realmente necesiten. Podríamos evaluar sus necesidades en base a lo que han pedido por ejemplo, mis hijos necesitan bicicletas ;)

La regla de los 4 regalos para niños en Navidad

Ahora, lo difícil es lograr que nosotras las neuro-madres y neuro-padres nos mantengamos firmes y logremos alinear a toda la familia para que nuestros hijos reciban regalos útiles y que efectivamente usen y no se empachen de juguetes que al final terminarán sin usar. 

¡Buena suerte a nosotros!


domingo, 26 de noviembre de 2017

Frases graciosas dichas por niños en fiestas infantiles

Les traigo una recopilación de las frases más graciosas que he escuchado decir a niños en fiestas infantiles. Como bien lo dice el dicho, los niños siempre dicen lo que piensan y muchas veces nos meten en problemas.

Algunas frases son de mis hijos, otras de sus amiguitos y otras, simplemente las escuché por ahí... Algunas me las han dicho a mí, otras las he escuchado decir y otras me las han contado como anécdotas. Y estas son:
Frases graciosas dichas por niños en fiestas infantiles

En plena fiesta infantil:
  • Mi hija de 5 años cuando repartían la torta: ¡¿Torta de zanahoria?! - Molesta- ¿Qué le pasa a la mamá de Fulanito? ¿Cómo va a poner torta de zanahoria en el cumpleaños? Gritando: ¡¡¡En los cumpleaños se pone torta de chocolate o manjarblanco!!!
  • Mi hijo a los 7 años, luego que habíamos celebrado su fiesta de star wars hecha en casa y nos invitaron a la fiesta de uno de sus amigos también de Star Wars: "Mami, ¿Esta fiesta está mucho mejor que la nuestra, ¿no?"

Cuando nos colocábamos para cantar Happy Birthday en el cumple de mi hijo:  Un par de amigos suyos entran todos apurados, empujando a sus hermans y a mí: 
  • "Permiso tía, permiso tía arrímate".Yo: ¿Por qué? Ya vamos a cantar happy birthday. Él: Sí, tía. Por eso. Nosotros somos sus mejores amigos y tenemos que estar a su costado...PLOP

En el momento de recibir/repartir la sorpresa (y acá con las sorpresas siempre vienen las mejores frases) 
  • Esta me la dijeron a mí cuando repartía las sorpresas del cumple de mi hija: "¡¡Un tomatodo, un tomatodo!! Que aburrida sorpresa.  ¿Y dónde están los caramelos?
  • Otra niñita, en el mismo cumpleaños: Noo, esta sorpresa no me gusta. Yo quiero la misma que me diste en el cumpleaños de tu otro hijo.
  • Mi hijo de 8 años cuando le entregaban la sorpresa en el cumple de una amiga: "No gracias, de estos ya tengo miles".
  • Cuando entregaban un individuales de sorpresa: ¿Por qué regalan cosas útiles de sorpresa? Deberían regalar juguetes! ¿Qué clase de sorpresa es esta?


Esas son todas. Si tienen más por favor, déjenlas en los comentarios. Luego haré una recopilación y los sacaré en un post. 

martes, 14 de noviembre de 2017

Mi hijo no me cuenta nada

Mi hijo mayor, que hoy por hoy ya tiene 8 años, es un gran conversador. Es un loro. Habla y habla sin parar de sus cosas, sus juegos, videojuegos y planes. Sin embargo, cuando se trata de compartir su día en el colegio no me cuenta nada, me responde con el clásico: “bien”, algunas veces simplemente levanta su dedo pulgar y cuando se siente conversador responde: “Como siempre”.

Por otro lado, sus hermanas no necesitan mucho estímulo. Ni bien las saludo y les pregunto “¿Qué tal te fue en el cole hoy?” Comienzan la narración de su día minuto a minuto. Sobre todo, la pequeñita. Ella cuenta todo lo que hizo en el día con lujo de detalles. Mi hija la segunda algunos días no tiene muchos deseos de compartir, pero se le suele pasar rápido y ya para la hora de dormir me sé todo su día con pelos y señales.   

Soy consciente que el deseo de compartir el día a día no puede ser impuesto y que debo respetar la intimidad de mis hijos. Por eso cuando no quieren hablar no insisto, ni los presiono. Sin embargo, no puedo con mis neurosis de madre y quiero saber algo más que lo que trae un escueto “bien”; en verdad, quiero saber un MONTÓN MÁS de lo que implica un “bien”.  

Mi hijo no me cuenta nada

Como ya estoy un poco fastidiada de que mi hijo no me cuente nada del colegio sobre todo porque cuando me junto con mis mamigas – especialmente las que tienen hijas mujeres – me cuentan un montón de normas, procedimientos, detalles y hasta anécdotas de cosas que suceden en el colegio (algunas incluso en el salón de mi hijo) y de las que yo sé: NADA.; es que he investigado y he dado con esta lista de estrategias para que mi hijo (y tu hijo si el tuyo también es así) comparta un poco más que un “bien” cuando le pregunto ¿Qué tal te fue en el cole?

1.       No le preguntes así a boca de jarro ¿Qué tal te fue hoy? Mejor empieza compartiendo algo interesante de tu día, así él/ella quizá también se anime a compartir. Esta técnica alguna vez me ha funcionado.

2.       Hazle preguntas graciosas y ocurrentes del tipo: Si unos zombies entran al colegio, ¿a quién crees que se comerían primero? ¿por qué? ¿y al último? ¿por qué? O una que yo siempre le pregunto a mis hijos y me funciona es: ¿quién llevó la lonchera más rica hoy? No la pregunto mucho porque siempre me dan duro con mis loncheras.

3.       Cuando era chica mi mamá fue a una charla en la que para mejorar la comunicación con sus hijas le recomendaron preguntarles por lo mejor y peor de su día. En un momento era divertido, pero luego que mi mamá lo preguntará TODOS los días nos empezó a molestar. Así, que yo recomendaría preguntarlo una vez a la semana.

4.       También le puedes preguntar a tu hijo/a ¿quién es la persona más divertida del salón? ¿quién es la más graciosa? ¿quién es el/la más travieso? Pero, ojo con las respuestas. Hace poco le pregunté a mi hijo quién era el más bromista del salón y se quedó callado, mirando al piso y me respondió: “tú ya lo sabes”. Me quedé helada “¿eres tú? ¿eres tú? PLOP. Esa sí, que no me la esperaba.

5.       Otra que me ha funcionado es comentar sobre el clima (sí, el clima nunca falla) al estilo de: hoy me he muerto de calor/frío todo el día, ¿qué tal tú en el colegio? Y siempre te cuentan un par de cosas más.

Finalmente, no importa si tu hijo no es muy conversador ni comparte mucho sobre el colegio. Lo importante es que tenga la confianza y seguridad para recurrir a ti en caso tenga algún problema. Que se sienta seguro que tú lo vas a apoyar. Eso pasó con mi hijo hace unas semanas atrás. Como siempre, no me contó nada de su día, pero a la hora de dormir me contó sobre un episodio feo que había tenido en el colegio y me pidió ayuda para solucionarlo. Por supuesto, así lo hice y ahora lo torturo un poco menos (sólo un poco) para que me cuente su día, porque sé que lo importante siempre me lo va a contar.